Madres primerizas

Escrito por Beatriz Menjívar el 10 de September, 2012

Luego de nueve meses y pasadas las ansias de la llegada del nuevo integrante de la familia, surgen otras interrogantes. Cuando ese angelito está en casa, te encuentras con que no sabes a ciencia cierta cómo atenderle: ¿Tendrá hambre? ¿Tendrá sueño? ¿Cuándo debe dormir? ¿Ha comido lo suficiente? ¿Por qué llora?

 

Todas las madres primerizas desearían que los bebés trajeran un manual de uso al momento de nacer, pero como ello no es posible, la experiencia y el diario vivir son los que se encargarán de darte esas señales con las que aprenderás a conocer a tu hijo, mientras tanto infórmate con el pediatra, lee sobre el tema, consulta con otras madres y con tu intuición, para que puedas ser una súper mamá.

Una de las primeras preguntas que te podrán asaltar es la frecuencia con la que debe lactar tu bebé. Debes ser consciente que la leche materna es el mejor alimento para tu hijo, es la primera vacuna inmunizadora que recibe y no debes cambiarla por ninguna otra a menos que tengas una afectación y el médico te prescriba un sustituto. La leche materna es mucho más fácil de digerirse y un neonato puede comer cada 2 o 3 horas. Evita que pase más de 4 horas sin tomar leche, incluso en la noche.

Otra pregunta que te puedes hacer es ¿Cuál es la señal de que tiene hambre? Puede mover su cabecita de un lado a otro, abra la boca o se lleve las manos a la boca. Si es así ponle el pezón en la boca para que succione, una vez que coma debes sacarle los gases pegándole suavemente en la espalda, luego ponlo cómodo para que descanse.

¿Por qué más puede llorar? Los recién nacidos lloran porque vienen de un mundo cálido y apacible y de pronto se encuentran en un ambiente totalmente diferente, pueden llorar porque están mojados, o requieren compañía o la luz es muy intensa. Si no se calma es probable que padezca cólicos y necesites una consulta con el pediatra para que te recete un medicamento para tratarlo. Estas son las causas más frecuentes de llanto.

No todas las mujeres son iguales, en base a esto puede que te baje leche o casi nada en los primeros días. En promedio debes cambiar unos 6 pañales cada 2 ó 3 horas y las heces un promedio de tres al día. Mantente pendiente de ello para que verifiques si su aparato digestivo funciona bien para que puedas reaccionar ante cualquier cambio sin razones aparentes.

El cuido del ombligo del bebé es otro tema importante, mientras no se caiga debes mantenerlo limpio y seco. Destápalo doblando el borde del pañal y mientras no se caiga baña al bebé con esponja, si notas que está enrojeciendo o tiene pus consulta inmediatamente con el pediatra pues se trata de una infección.

A la hora de acostar al bebé debe estar boca arriba, con ropa ligera y sin tanta almohada alrededor para evitar ahogamiento. Durante las primeras semanas puede dormir entre 16 y 20 horas en promedio, pero cada neonato tiene su condición.

 

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